domingo, 6 de noviembre de 2016

PARTE 2 SU LENGUA E IMPORTANCIA




La situación sociolingüística actual de Costa Rica en lo relativo al estado de conservación de las lenguas minoritarias y su proceso de desplazamiento encuentran amenazados, pues sus esferas de uso continúan reduciéndose y su transmisión intergeneracional ha cesado por  completo o muestra signos de haber disminuido drásticamente. Quesada Pacheco (2008) sostiene que la interferencia del español en las lenguas vernáculas varía de acuerdo con el tema y la modalidad discursiva. Así, la narrativa tradicional suele presentar pocos hispanismos, mientras que los intercambios cotidianos muestran mayor influencia del español.

Como bien lo indican Espinoza, E. et. al.  (2011) “la escuela, tradicionalmente un mecanismo de aculturación, no ha contribuido a reforzar la identidad malecu; por ejemplo, los estudiantes reciben las lecciones de materias básicas en español, se les enseña la lectura y la escritura del español y cuando ya lo leen y lo escriben, se les enseña su lengua; esto, porque la norma ha sido la enseñanza del idioma oficial: el español. Si bien es cierto que en la actualidad hay políticas educativas que contemplan la revitalización del uso de las lenguas indígenas, también es cierto que hay ausencia de estrategias de aprendizaje para las lenguas autóctonas.”(p.72)

El malecu muestra un dominio muy limitado, pues se emplea en los hogares en los que residen los ancianos y personas mayores, y quizá en algunos encuentros culturales, pero, a pesar de que muchos adultos pueden entenderlo y hablarlo, no siempre lo emplean. La pérdida de la comunicación oral y de la transmisión de los conocimientos aportados por los ancianos ha provocado que ya no se practiquen o no se manifiesten muchos elementos que eran propios de la cultura y la cosmovisión malecu.

La oralidad en las culturas indígenas se define como fugacidad y permanencia; es la conjunción entre lo inmediato y lo mediato, entre la memoria ancestral y la no memoria. Este fenómeno doble ha permitido a la oralidad debatirse entre el mundo de la cultura escrita y transformarse. Las culturas orales existen porque tienen una historia y valores comunes, pero las culturas escritas parecieran no contar con esta fortaleza, se cree que al estar en los libros, las tradiciones no se pierden, por lo tanto, la memoria no es fugaz.

Sanchez (2014) en su estudio “Muerte de lenguas y lenguas en peligro en costa rica: la perspectiva exocomunitaria”, menciona que el interés académico por la desaparición  de los idiomas autóctonos no es reciente. Por el contrario, ya desde finales del siglo XIX, desde  los trabajos pioneros de documentación y descripción de las lenguas amerindias, se vienen  enfatizando las causas, síntomas y desarrollo de este fenómeno.  Esto significa que existe conciencia sobre la muerte de lenguas desde los estudios pioneros,  los cuales no responden ni a la preocupación reciente ni al discurso internacionalizado acerca  de las lenguas en peligro.

Referencias bibiográficas:
______ (2008). “Las lenguas ístmicas: entre obsolescencia y resistencia”. En: Letras 43: 23-37.
Espinoza, E (2011) El malecu: Una cultura en peligro de extinción. Revista Electrónica Educare. Vol. XV, No. Extraordinario.

Quesada, M. (1995) “Revitalización de las lenguas indígenas de Costa Rica: el caso del boruca”. En: Herranz et al (eds.): 101-128.

Sánchez, C. (2014) “Muerte de lenguas y lenguas en peligro en costa rica: la perspectiva exocomunitaria”. Filología y Lingüística 40 (1): 173-196,

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